Esta noche (mañana de miércoles en Malasia) los chilenos Felipe Osiadacz y Fernando Candia quedaron en libertad, luego de 18 meses en prisión por el homicidio de un ciudadano de ese país, muerto en un confuso incidente con los chilenos.

Esta noticia se esperaba tras el fin del juicio, donde el par de amigos se declararon culpables del delito, y aceptaran una pena de 2 años de cárcel, pero debido a su buen comportamiento en el penal, podían acceder a la libertad anticipada, plazo que se cumplió.

Sin embargo pese a que ya no estarán más en la cárcel, una sorpresiva medida tomó la fiscalía de ese país. Apelaron a la decisión de libertad, por tanto deberán estar al menos 8 meses más en Malasia, a la espera de tal resolución. La buena noticia, pese a este inesperado proceso, es que podrán estar en libertad.

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