Lanzan campaña en Nueva Zelanda para que los alimentos frescos no lleven envases de plástico

El plástico se ha convertido en un problema medioambiental grave. Su alta presencia en la vida diaria ha hecho que se acumulen miles de desechos de este material, el cual lamentablemente va a parar a los hábitat de distintos animales, causando muchas veces daños casi irreversibles en la fauna y flora del lugar.

Según datos del Foro Económico Mundial (WEF) ocho millones de toneladas de plástico terminan en el océano. Una cantidad equivalente a 800 veces el peso de la Torre Eiffel.

Por ello, es que en Nueva Zelanda los productores de alimentos han firmado la Declaración de Embalajes Plásticos, que busca que todos los envases de etiquetas de los supermercados en las tiendas sean reutilizables, reciclables o compostables para 2025.

Los supermercados han dejado de usar plástico en sus frutas y verduras, además de implementar bandejas reciclables. Esto no solo ha reducido el impacto ecológico por la contaminación, sino que ha incrementado las ventas de estos alimentos en un 300%.

Nigel Bond, propietario de una de las tiendas que adoptó esta medida, se muestra satisfecho con el resultado. “Cuando asumes estos proyectos, pueden ser un desastre y llevar a un rechazo de los clientes, pero en mis 30 años en la industria de los supermercados, este simple cambio ha resultado en la respuesta más positiva de los clientes que he recibido” comentó.