Llegó oficialmente el verano y con ello las ganas de darse un buen chapuzón, sea en el mar, lagos, ríos o piscinas. Los niños son los que más disfrutan, pero, para que ese refrescante momento no se convierta en una pesadilla, es necesario tomar precauciones.

Si se está en un balneario público o privado, hay que fijarse en que haya salvavidas y que todo esté debidamente señalizado, entre varios otros aspectos.

Para evitar ahogamientos, los que incluso pueden llevar a la muerte, conversamos con Eduardo Jérez, Pediatra y Broncopulmonar de Red Salud, quien hizo una advertencia sobre los centímetros de agua máximos en los que debe estar un lactante o niño pequeño.

Si el accidente ya ocurrió, los minutos son clave, por eso el pediatra llamó a capacitarse porque una maniobra de reanimación puede hacer la diferencia entre la vida y la muerte.

En cuanto a la piel, Eduardo Jerez de Red Salud, también recordó que el cloro de las piscinas o la sal del mar pueden generar irritación o en el caso de que sea tragada, problemas estomacales, pero nada de gravedad. Y como siempre, llamó a los padres a no olvidar el protector solar desde los 6 meses de edad, en adelante.

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